La Ley 20.123 regula dos figuras: La subcontratación y el trabajo de servicios transitorios.
Por una parte, la Ley define claramente la figura del trabajo en régimen de subcontratación y sanciona la simulación. La subcontratación consiste en que una empresa contrata a otra empresa para que esta realice ciertas obras o servicios por su cuenta y con sus trabajadores. El trabajador tiene una relación de dependencia y subordinación con su empleador directo que es el contratista o subcontratista.

Por otra parte, por primera vez la Ley regula el trabajo de servicios transitorios, figura que se establece de forma excepcional y por tiempo limitado, protegiendo al trabajador de empleos inestables y vulnerables. El trabajo de servicios transitorios consiste en que se contrata a una empresa de servicios transitorios para que provea trabajadores que se harán cargo de ciertas labores internas de la empresa. El trabajador tiene vínculo de dependencia y subordinación que la empresa usuaria que ha solicitado estos servicios.
Los avances de esta Ley en materia laboral, se traducen en:

Mejora las relaciones laborales.
Promueve relaciones entre empleadores y trabajadores más fuertes, transparentes y equitativas.
Disminuye la precarización del trabajo.
Disminuye las prácticas abusivas, como despedir trabajadores y después recontratarlos, rebajando sueldos, o haciéndolos perder el derecho a sindicalizarse y negociar colectivamente.
Mejora las normas y la fiscalización en el ámbito de la seguridad laboral, de forma de hacer efectiva la responsabilidad de las empresas. En casos de accidentes laborales graves o con resultado de muerte, el empleador debe auto suspender de forma inmediata la faena afectada.